La limpieza codificada por colores hace la higiene más eficaz, segura y evita los riesgos de que se produzca contaminación cruzada. 

 

La existencia de útiles de limpieza disponibles en diferentes colores va más allá de lo puramente estético. 

En ocasiones, esta característica supone una disminución del riesgo y, por consiguiente, una mayor eficacia durante la limpieza. 

¿Cómo? Implementando una codificación de la limpieza por colores diferenciada por zonas o por tipo de residuo. 

 

¿En qué consiste la limpieza codificada por colores? 

La codificación de la limpieza por colores consiste en identificar y diferenciar los peligros potenciales de cada área de trabajo para así asignar un equipo de útiles de limpieza a cada una. 

En este caso, los colores ayudan a diferenciar cada área y evitar confusiones como, por ejemplo, emplear los útiles con los que se ha limpiado la zona A con la zona B. 

En artículos anteriores, explicábamos que el material empleado para la limpieza puede ser una fuente de contaminación. 

¿Cuáles son las ventajas de una limpieza codificada por colores? 

 

  • Minimización de riesgos. Al separarse las áreas de trabajo por colores se minimiza el riesgo de contaminación cruzada de los productos por microorganismos. 
  • Reducción de costes. Los productos presentan una vida más larga al ser utilizados únicamente en la zona asignada. Este ahorro también se asocia a una mayor eficacia en la limpieza. 
  • Agilización del proceso. Los útiles de limpieza son más fáciles de localizar e identificar. Por ejemplo, el color rojo para los baños; el azul para la cocina… 
  • Se evitan confusiones. Los trabajadores identifican y asocian cada color a una zona en concreto y se evitan los malos entendidos en los cambios de turno. 
  • Mayor seguridad. El hecho de trabajar con una limpieza codificada por colores conlleva mantener el área de trabajo bien organizada. Esto se traduce en una mayor seguridad durante la limpieza y una mejor impresión por parte de los usuarios. 

Los útiles de limpieza Vikan han sido especialmente diseñados para una limpieza codificada por colores. Al estar disponibles en 9 tonalidades diferentes, permiten una zonificación más detallada de los espacios para evitar así la contaminación cruzada.

¿Cómo aplicar una limpieza codificada por colores? 

 

Como comentábamos, para aplicar la codificación por colores en la limpieza es importante tener identificadas las diferencias entre cada zona y sus peligros potenciales. 

Las siguientes pautas nos ayudarán a implantar la limpieza codificada por colores: 

  • Contraste de colores. Muchas empresas crean su propio código de colores. Para ello, es importante identificar el residuo generado y optar por un color totalmente opuesto para los útiles de limpieza. Así, los restos de suciedad no pasarán desapercibidos a simple vista. 
  • Usar combinaciones fáciles. Cuando dispones de una amplia gama de colores en los útiles de limpieza, es posible hacer múltiples combinaciones (blanco-rojo, blanco-azul…). En cualquier caso, es importante que estas combinaciones sean sencillas y fácilmente identificables para personas con problemas de daltonismo. Por ejemplo, no combinaremos rojo con verde. 
  • Limitar el número de colores. El hecho de que podamos hacer múltiples combinaciones no quiere decir que podamos hacer un uso ilimitado de ellas. Los diseños complejos hacen que los trabajadores se dispersen y dejen de respetar el sistema. 
  • Señalización y documentación. Para despejar dudas, cualquier sistema de codificación de limpieza por colores debe estar correctamente señalizado y documentado para que los trabajadores puedan consultarlo siempre que lo necesiten. 

 

Si quieres más información sobre los útiles de limpieza Vikan contacta con nosotros y uno de nuestros expertos te asesorará.

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