La limpieza y desinfección en clínicas veterinarias juega un papel muy importante para garantizar la seguridad y bienestar de pacientes y profesionales.

Los imperativos de limpieza y desinfección en las clínicas veterinarias no son muy diferentes a los que podamos encontrar en un hospital.

El tipo de actividad que se desarrolla, sumado a la susceptibilidad del público que se atiende y de los propios profesionales, hacen que las exigencias en el ámbito de la higiene sean más bien altas.

En este artículo hablaremos de las medidas higiénicas para la recepción, la higiene personal de profesionales y pacientes, el tratamiento de los alimentos y bebidas, la gestión de residuos y la limpieza y desinfección de las diferentes áreas de la clínica veterinaria.

 

Medidas de higiene para la recepción de pacientes

En las clínicas veterinarias diferenciaremos, principalmente, entre pacientes infecciosos y pacientes no infecciosos.

A su llegada, es importante identificarlos porque, en caso de que se trate de un paciente infeccioso, éste deberá permanecer el menor tiempo posible en la sala de espera.

En el momento de atender a los pacientes, se sustituirán las mantas y correas propias por las de la clínica veterinaria.

En el momento del alta, el propietario deberá traer la correa y mantas del paciente para evitar mezclarlas con el material de la clínica.

Higiene personal de los profesionales

El personal veterinario deberá usar una vestimenta específica en función de la zona en la que se trabaje.

Por ejemplo, para el quirófano, los profesionales vestirán un pijama exclusivo; para la zona ambulatoria u hospitalaria, la vestimenta será conformada por un pijama y una bata blanca; mientras que para la zona de animales infecciosos usarán un pijama exclusivo, batas y cubrezapatos desechables.

El calzado siempre deberá ser cerrado para facilitar su limpieza y desinfección.

Además, los profesionales deberán contar con ropa de recambio para reemplazar la bata o pijama siempre que se vean contaminados por restos biológicos.

Higiene personal de los pacientes

En el caso de los pacientes, eliminaremos inmediatamente cualquier secreción biológica que pueda poner en riesgo su salud.

Los animales deberán ser lavados siempre que exista presencia de suciedad y, normalmente, de forma periódica.

Los bozales, collares y correas son elementos críticos en la higiene personal de los animales. Este material siempre será exclusivo de las clínicas veterinarias ya que, no se permite la entrada de objetos propios.

Por ello, debemos lavarlos y desinfectarlos con soluciones alcohólicas de forma periódica y siempre que se produzca un alta o ingreso.

Tratamiento de los alimentos y bebidas

El almacenamiento de la alimentación animal debe contar con un espacio exclusivo en las neveras y bajo ningún concepto será almacenado en el mismo espacio que la comida humana o los medicamentos.

Los comederos y bebederos serán lavados y desinfectados diariamente y siempre que se produzca un alta o ingreso.

Por lo que respecta a la comida suministrada, cuando ésta no sea consumida, la desecharemos en los contenedores adecuados.

Únicamente, se conservarán los alimentos que no han salido de su recipiente como, por ejemplo, latas, y nunca por un tiempo superior a las 48 horas.

Gestión de residuos

Los residuos biológicos serán eliminados en contenedores especiales que, por norma general, suelen presentar una tapa amarilla.

Para facilitar la recogida de residuos líquidos o semilíquidos, podemos ayudarnos de Supersorb, que los solidifica.

Cada espacio diferenciado (zona ambulatoria, quirófano, etc.) deberá albergar dos contenedores de diferente tamaño para el desecho de los restos de carácter biológico.

El uso de contenedores con tapas y pedales ayuda a frenar los riesgos de contaminación cruzada.

Limpieza y desinfección de la zona ambulatoria o de hospitalización

La zona ambulatoria o de hospitalización se considera una zona crítica. Es por eso que debemos mantener siempre un orden y limpiar las secreciones o excreciones inmediatamente.

En caso de parásitos como, por ejemplo, pulgas, después de haber aplicado el tratamiento correspondientemente, los recogeremos y almacenaremos en un contenedor con alcohol para evitar su expansión.

Por lo que respecta a la limpieza, aplicaremos una solución jabonosa antes de desinfectar para evitar la inactivación de los productos desinfectantes.

El barrido siempre será en húmedo y desinfectaremos con productos clorados, asegurando el posterior aclarado y, sobre todo, el secado de las superficies.

Las camillas deberán ser lavadas y desinfectadas periódicamente.

 

 

Limpieza y desinfección de la zona de quirófano

La limpieza del quirófano también será llevada a cabo con una solución jabonosa y aplicando un barrido en húmedo.

Para la desinfección general de las superficies utilizaremos soluciones cloradas aplicadas en paños de tejido no tejido. Además, también utilizaremos este producto para el secado de las superficies.

El instrumental o material quirúrgico puede desinfectarse por inmersión en antisépticos bactericidas y fungicidas durante 15 minutos o utilizando el método de esterilización autoclave.

Por lo que respecta a la frecuencia de la limpieza y la desinfección ésta será diaria o se aplicará inmediatamente después de haber usado las instalaciones.

Limpieza y desinfección de las jaulas

Las jaulas se limpiarán y desinfectarán diariamente aprovechando la hora de paseo de los pacientes. En caso de altas o ingresos, limpiaremos y desinfectaremos a fondo estos espacios.

Debe evitarse la acumulación de mantas o material de oficina alrededor de las jaulas.

Para la aplicación de los productos de limpieza y desinfección utilizaremos paños de tejido no tejido desechables, evitando las mangueras de agua a presión que esparcen el material infeccioso.

Es importante eliminar el exceso de desinfectantes y aclarar bien las superficies ya que, éstas están en contacto directo con el paciente.

Higiene de manos del personal veterinario

 

 

El lavado de las manos con agua y jabón juega un papel importante a la hora de evitar contagios.

En las clínicas veterinarias, la higiene de manos será un proceso recurrente después de estar en contacto con cada paciente y al entrar o salir de una zona diferente.

Se recomienda utilizar jabones líquidos de pH neutro y dispensadores automáticos. El jabón Gojo Mild es una buena opción para estos casos. Por lo que respecta al secado, siempre se recurrirá al papel y nunca a los secadores de aire.

Ante la presencia de heridas o secreciones, siempre protegeremos nuestras manos con guantes de nitrilo.

Además, colocar dispensadores de gel hidroalcohólico Purell siempre es una buena opción para promover la higiene de manos.

 

Si quieres, puedes descargar nuestra infografía con los productos de higiene a utilizar en cada espacio de las clínicas veterinarias.

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