Acciones como manipular alimentos sin guantes están mal vistas debido a diferentes falsos mitos sobre la higiene en la industria alimentaria. 

 

Muchas leyendas urbanas han creado un imaginario colectivo sobre la higiene en la industria alimentaria que no es del todo verdadero. 

Hechos como aplicar un desinfectante antes de haber limpiado la superficie hacen que, en muchas ocasiones, la inocuidad de los alimentos se vea en peligro. 

A continuación, veremos algunos falsos mitos sobre la higiene en la industria alimentaria. 

 

Higienizar no es lo mismo que limpiar 

 

La higienización es un prerrequisito comprendido en el plan de limpieza y desinfección que contempla el orden y la organización de las instalaciones además de la limpieza y desinfección de las mismas. 

En definitiva, higienizar implica mantener las instalaciones completamente descontaminadas y preparadas para su uso (esto incluye asegurar que no hay productos defectuosos en ellas). 

 

El uso de desinfectantes no asegura la ausencia de gérmenes 

 

Aunque los desinfectantes están especialmente diseñados para acabar con la actividad bacteriana, pueden darse casos de microorganismos que crean resistencias a estos productos. 

En ocasiones, este problema se soluciona utilizando más de un desinfectante y de diferente composición. 

Pero otras veces, la resistencia es tal que los gérmenes únicamente pueden eliminarse con detergentes especiales. 

Es el caso de los biofilms que, además de ser muy difíciles de detectar, requieren detergentes enzimáticos especialmente diseñados para su eliminación. 

 

Los productos multiusos no ayudan a reducir costes 

A diferencia de lo que dice la creencia popular, productos como, por ejemplo, detergente y desinfectante 2 en 1 no solo no ayudan a reducir costes, sino que, en determinadas situaciones pueden llegar a complicar los procesos de limpieza. 

Es importante tomar consciencia de las necesidades de higiene del espacio que se desee limpiar y desinfectar.  

En caso de que ésta sea muy exigente o el tipo de público o producto a tratar sea susceptible, evitaremos el uso de productos multiusos y apostaremos por soluciones específicas. 

Utilizar una mayor cantidad de producto no ayuda a conseguir mejores resultados 

 

Una dosificación incorrecta de los productos de limpieza puede alterar la función de los mismos. 

Para ello, es importante leer con atención la ficha técnica del proveedor o fabricante, así nos aseguraremos de usar el producto de manera correcta (algunos son de uso directo y otros requieren una dosificación en agua) y de utilizar la cantidad adecuada para que sea efectiva. 

En definitiva, no matemos moscas a cañonazos. 

 

Registro HA no es sinónimo de compatibilidad con alimentos 

 

El principal factor diferenciador de los desinfectantes con Registro HA es que son aptos para ser aplicados en entornos que trabajan con alimentos. 

¿Esto qué quiere decir? Que se permite su uso sobre superficies en las que se manipulan alimentos, pero nunca en presencia de alimentos. 

Además, es importante respetar los tiempos de aplicación del producto. Lo más frecuente es dejar pasar entre 10 y 30 minutos después de haber aplicado el producto para que éste se disipe o evapore por completo. 

 

Manipular alimentos sin guantes no es antihigiénico 

En muchas ocasiones, cuando vemos a profesionales manipular alimentos directamente con las manos pensamos inconscientemente en una falta de higiene. 

Esto no es del todo cierto. Varios estudios demuestran que la manipulación de alimentos con las manos sumada a una higiene constante de las mismas es más higiénica que la manipulación con guantes. 

Esto es así porque muchos usuarios intentan “estirar” el uso de los guantes demasiado cuando, en realidad, se recomienda reemplazarlos cada vez que se cambie de zona, alimentos a tratar o siempre que se sospeche de algún tipo de contaminación. 

Las superficies secas también albergan gérmenes 

 

Si bien es cierto que las superficies húmedas son más propensas a albergar gérmenes que las secas, en estas últimas también viven microorganismos. 

Así, se recomienda emplear desinfectantes en base a alcohol que se evaporan con mayor facilidad para prevenir de esta manera la creación de biofilms. 

 

Por último, pero no menos importante, debemos asegurar que los profesionales encargados de la limpieza y desinfección en la industria alimentaria cuentan con la formación necesaria. 

 

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