La elección de los químicos de limpieza y desinfección en los entornos profesionales juega un papel clave para acabar con la suciedad y los gérmenes de manera correcta.

 

Si ya es difícil elegir químicos para la limpieza y desinfección debido a la gran oferta de productos que presenta el mercado, aún se nos complican más las cosas cuando las necesidades de limpieza son especialmente exigentes.

A continuación, exponemos algunas de las pautas a tener en cuenta a la hora de elegir químicos de limpieza profesionales. Pero antes, es importante tener clara la diferencia entre limpieza y desinfección, además del orden de aplicación ya que, si no limpiamos primero, corremos el riesgo de que la materia orgánica inactive los desinfectantes.

 

 

¿Cómo elegir detergentes para la limpieza?

 

 

La elección de los detergentes está claramente condicionada por el carácter de la materia que se desee eliminar. 

De esta forma, si deseamos eliminar residuos de componente ácido, utilizaremos su opuesto, es decir, detergentes alcalinos. 

¿Cómo lo mediremos? Con la ayuda del pH.

El pH es el coeficiente que utilizamos para determinar si una materia es ácida, alcalina o neutra.

Para residuos ácidos, detergentes alcalinos

Los restos de grasa son materia ácido, por lo que para su eliminación, emplearemos detergentes alcalinos, cuyo pH sea superior a 8.

 

Para residuos carbonizados, detergentes ácidos

Para la eliminación de suciedad incrustada o restos de cal, emplearemos detergentes ácidos, cuyo nivel de pH sea inferior a 6.

 

Para superficies delicadas, detergentes neutros

Algunas superficies como, por ejemplo, el aluminio, no toleran los químicos abrasivos. 

Así, emplearemos detergentes neutros, que son respetuosos con las superficies. Los reconoceremos porque su nivel de pH es igual a 7.

 


¿Cómo elegir desinfectantes?

Los desinfectantes son los productos químicos que nos ayudan a acabar con los gérmenes y, del mismo modo que ocurre con los detergentes, para elegir desinfectante, deberemos tener en cuenta el nivel de contaminación o el tipo de microorganismo a eliminar.

 

Desinfectantes de nivel bajo y medio para necesidades genéricas

Podemos optar entre cloro, alcoholes, amonios cuaternarios… En este caso, será la dilución la que determine el poder del desinfectante, siendo ésta menor cuanta más carga bacteriana exista.

Desinfectantes de alto nivel para entornos críticos

En determinadas zonas de hospitales y de la industria alimentaria, dada la afectación que pueden tener los gérmenes en la salud de las personas, se requiere el uso de desinfectantes de alto nivel, como es el caso del ácido peracético.

 

El uso de los desinfectantes de alto nivel está restringido a los casos más extremos para evitar provocar resistencias en gérmenes. Y es que, si aplicamos un desinfectante muy potente para limpiar una superficie con una carga bacteriana muy baja, en caso de que ésta crezca, los microorganismos se habrán vuelto inmunes. Por ello, evitaremos matar moscas a cañonazos.

 

Registro DES y HA en los desinfectantes

 

El Registro DES es el que indica que el producto desinfectante en cuestión ha sido testado y es apto para utilizarse en ámbitos sanitarios. Lo mismo ocurre con el Registro HA, pero aplicado a la industria alimentaria.

Si empleamos desinfectantes que no poseen estos registros en cualquier de los dos ámbitos mencionados, corremos el riesgo de sufrir efectos adversos que pongan en peligro la seguridad alimentaria o la de las personas.

En la industria alimentaria, también puede darse el caso de biofilms. Ante estas situaciones, optaremos por productos específicos para su detección y, en caso de que el resultado sea positivo, aplicaremos limpiadores enzimáticos para su eliminación.

 

 

Los químicos de limpieza, siempre mejor en botella con tapón

Es muy habitual encontrar químicos de limpieza, ya sean detergentes o desinfectantes, en formato spray. Y, de hecho, al ser ésta la opción más cómoda, se cree que es la mejor.

Pero esto no es así. Y es que los sprays o aerosoles dispersan el producto en el ambiente y, en ocasiones, su impacto desplaza a los microorganismos.

Se recomienda utilizar siempre químicos de limpieza y desinfección en botellas con tapón. Su dosificación es más limpia y controlada y, además, evitamos riesgos de inhalación por parte de los trabajadores.

Además, el formato en botella nos permite diluir el producto de limpieza o desinfección en función de nuestras necesidades.

 

Limpiadores ecológicos Baula, la alternativa a los químicos de limpieza

Los limpiadores ecológicos no se clasifican como químicos, pero son igualmente eficaces en la limpieza.

Destacan por su bajo impacto medioambiental y sus numerosos beneficios tanto para el negocio como los trabajadores. A continuación, exponemos algunos de ellos:

 

  • Sus bajos niveles de toxicidad evitan los riesgos por inhalación.
  • Su tamaño reducido aumenta la disponibilidad de espacio en el almacén y abarata el transporte.
  • Reduce considerablemente los residuos en forma de plástico.
  • Ofrecen un mayor rendimiento en la limpieza con menos cantidad de producto.
Share This