A la hora de instalar un dispensador debemos tener en cuenta que éste sea accesible para todos y usar los sistemas más óptimos.

 

 

Los dispensadores de papel o de jabón ayudan a controlar el consumo de producto y lo protegen ante posibles fuentes de contaminación.

Dispensadores hay de muchos tipos y, aunque no existen unas normas escritas para su instalación, sí que es importante tener en cuenta una serie de puntos para asegurar que cumplen con su función.

A continuación, repasamos algunos de ellos:

 

 

Blinda tu dispensador frente a posibles robos

 

En lugares con alta afluencia de personas no es extraño del todo que desaparezca algún dispensador o incluso el papel que hay en su interior.

Para evitar que esto pase recomendamos, en primer lugar, fijar los dispensadores a la pared con la ayuda de una broca.

Si lo que queremos es blindar el consumible, lo más recomendable es apostar por dispensadores que solamente se abren con una llave.

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Haz que tu dispensador sea accesible para todos

 

 

La altura habitual a la que se coloca un dispensador es a 150 centímetros de distancia del suelo.

No obstante, está comprobado que instalar un dispensador a esta distancia dificulta su acceso para niños o personal con movilidad reducida.

Para hacer que el dispensador sea lo más accesible posible, recomendamos colocarlo a 130 centímetros del suelo. Puedes obtener más información sobre la altura recomendada para los dispensadores en este artículo.

 

 

Apuesta por diseños cómodos e inclusivos

 

El uso de un dispensador no debe suponer ningún misterio para nadie. Por ello, su diseño debe ser lo más intuitivo posible y, en caso de no ser así, debe incorporar instrucciones de uso.

Además, existen modelos inclusivos que incorporan en su estructura textos en braille.

Es el caso de los dispensadores Katrin Inclusive.

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Opta siempre por el diseño más higiénico

 

 

En artículos anteriores hemos hablado sobre el diseño higiénico. Este parámetro es igualmente importante a la hora de elegir un dispensador, ya que previene los riesgos de contaminación.

Para que un dispensador sea higiénico debe presentar superficies lisas y no porosas y presentar líneas continuadas.

Por lo que respecta a su funcionamiento, los métodos de dispensación más higiénicos son los automáticos.

 

 

Apuesta por el sistema que ofrezca una mayor optimización

 

Los dispensadores automáticos, además de jugar un punto a favor para la higiene, ofrecen un menor derroche de producto, ya que dosifican la cantidad justa y necesaria.

En el caso del papel, en concreto, los sistemas de toalla cortada resultan más óptimos que los de bobina de extracción central, ya que usamos menos cantidad de producto para la misma acción.

En este artículo puedes consultar los principales métodos de dispensación de papel.

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