Los tiempos de aplicación, la dosificación y la conservación de los productos desinfectantes condiciona por completo la acción que éstos ejercen sobre las diferentes superficies. 

 

 

Elegir el producto desinfectante más potente no nos garantiza, en ningún caso, que vayamos a obtener mejores resultados. 

Un desinfectante se convierte en un arma eficaz contra los gérmenes en el momento en el que se respetan las dosificaciones, los tiempos y las pautas de aplicación.  

A continuación, exponemos una serie de recomendaciones que te ayudarán a optimizar el uso de los productos desinfectantes empleados en tu negocio. 

 

Recomendaciones para la aplicación de productos desinfectantes 

 

  • Las diluciones y envasado de los productos se realizarán de manera centralizada en aquellos espacios en los que se disponga de dispensadores. 
  • Los recipientes en los que se preparan las soluciones para la desinfección deben estar completamente limpios para evitar mezclas con el producto anterior. 

 

Se desaconseja totalmente rellenar las botellas. Éstas deben ser vaciadas y lavadas después de cada turno. 

 

  • Los envases con las soluciones desinfectantes deben estar correctamente tapados y bien etiquetados para evitar errores innecesarios. 
  • Las diluciones elaboradas con productos desinfectantes clorados (lejía) deben usarse antes de que transcurran 24 horas, independientemente de si están correctamente cerrados ya que, la solución pierde eficacia. 
  • Cualquier producto o solución desinfectante debe estar lejos de la luz y de fuentes de calor que amenacen con dañar el producto.  
  • Deshacerse de aquellos productos sobre los cuales no se tenga información sobre la fecha de apertura. 
  • El tiempo mínimo de aplicación para los productos desinfectantes sobre superficies debe ser de 10 minutos.  

 

En el caso de que un desinfectante se seque antes de que hayan transcurrido los 10 minutos, hay que volverlo a aplicar. 

 

  • Antes de aplicar cualquier solución para la desinfección, debemos estudiar si ésta es compatible con la superficie. Por ejemplo, los productos clorados no son bien aceptados en superficies metálicas. 
  • La materia orgánica inactiva algunos productos desinfectantes. Por ello, es esencial haber limpiado la superficie previamente. En este artículo, puedes consultar la diferencia entre limpieza y desinfección. 

 

Además de seguir estas pautas es imprescindible consultar las fichas técnicas y las fichas de datos de seguridad de cada producto ya que, puede haber excepciones. 

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