Evitar contagios por gérmenes en el transporte público está en nuestras manos. Debemos ser prudentes y conscientes de la importancia de la higiene. 

 

El portal Infosalus advertía recientemente en este artículo sobre cómo de arriesgado es el transporte público para el contagio de gérmenes, llegando a definirlo como “el escenario perfecto para contraer virus”. 

La suma de la gran afluencia de personas, junto con un escenario cerrado y las enfermedades víricas en las épocas más susceptibles del año, tiene como resultado múltiples contagios. 

Es prácticamente imposible mantener las barras del metro o los asientos siempre limpios y libres de gérmenes. 

Sin embargo, sí que podemos tomar una serie de medidas que nos ayudarán a evitar posibles contagios en los medios de transporte público. 

 

Si estornudas, nunca uses tu mano para taparte 

Desde bien pequeños nos enseñan que es de mala educación no taparse la boca cada vez que tosemos o estornudamos. 

Pero pocas veces nos enseñan a hacer esta acción correctamente. Y es que, taparse la boca con la mano no hace más que alimentar la proliferación de gérmenes. Precisamente, esta extremidad es conocida por ser uno de los principales “medios de transporte” de los gérmenes. 

En vez de utilizar nuestras manos para cubrirnos la boca al toser o al estornudar, es más recomendable cubrirse con el brazo (preferiblemente a la altura del codo) o con un pañuelo que desecharemos posteriormente. 

De esta forma, evitamos los contagios que se producen al taparse la boca con la mano y traspasar los gérmenes a la barra donde posteriormente se sujetarán más personas. 

 

Lleva contigo gel desinfectante para las manos 

 

En algunos medios de transporte como, por ejemplo, el metro, difícilmente tenemos acceso a todo lo necesario para lavar nuestras manos. 

El gel desinfectante Purell nos permite eliminar hasta el 99,9% de los gérmenes de nuestras manos en cualquier momento y en cualquier lugar. 

Podemos disponer de él en diferentes formatos que nos facilitarán la acción de desinfectar nuestras manos. 

Eso sí, es importante que seamos conscientes de que, en ningún caso, el uso de geles hidroalcohólicos sustituye al lavado de las manos con agua y con jabón. 

 

Evita al máximo el contacto con las manos 

Es inevitable que en algunos medios de transporte público toquemos la barra de sujeción, el asiento o el botón que abre las puertas. 

Que nuestras manos están sucias después de haber realizado todas estas acciones es una realidad además de un hecho. 

No obstante, podemos evitar contagios. ¿Cómo? Evitando rascarnos un ojo, por ejemplo. 

En el caso de los niños, es importante controlar que no se lleven las manos a la boca, entre otras cosas. 

 

En cualquiera de los casos, nos vemos obligados a convivir con gérmenes y, de hecho, es algo natural para que nuestro cuerpo acabe generando resistencias. 

Aun así, está en nuestras manos dejar que los gérmenes, ya sea en forma de virus o bacterias, nos afecten o no. 

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