La industria alimentaria y la farmacéutica son especialmente susceptibles porque tratan un producto que es ingerido por el consumidor final. Esta preocupación sumada a las nuevas normativas, obligan a repensar los planes de limpieza y desinfección, pero también el propio espacio. Aquí es donde entra en juego el diseño higiénico.    

¿Qué es el diseño higiénico? 

El diseño higiénico se fundamenta en el estudio en profundidad de los materiales empleados para la conformación del espacio, así como de la distribución del mismo.  

Incidiendo en estos dos aspectos, el diseño higiénico procura reducir o eliminar el riesgo de que aparezca cualquier posible fuente de contaminación que afecte a los productos tratados de forma directa o indirecta. 

Requisitos para un diseño higiénico del espacio 

  • Evitar los escalones y faltas de alineación 
  • Evitar fisuras en las juntas y mantenerlas totalmente selladas 
  • El radio de las esquinas debe ser de al menos 6mm y de más de 90º 
  • Evitar la rugosidad y las picaduras en las diferentes superficies 
  • Contar con soldaduras continuas 

¿Qué beneficios tiene el diseño higiénico? 

  • Reduce el riesgo de que se produzca contaminación cruzada. 
  • Genera una menor cantidad de residuos durante la producción, por lo tanto, la limpieza es más sencilla y los recursos necesarios para la misma son menores. 
  • Repercute de forma positiva con el medio ambiente en comparación con los métodos convencionales ya que, a menor consumo energético, emitimos menos CO2 y generamos una menor cantidad de aguas residuales. 
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