La celulosa de color azul ayuda a detectar con mayor facilidad si quedan restos de comida en la industria alimentaria, evitando así la contaminación cruzada.

 

En artículos anteriores destacábamos la importancia de secarse las manos con papel en vez de hacerlo con secadores de aire para evitar así el esparcimiento de gérmenes. 

En cualquier caso, es esencial que el papel que se coloque en el baño para secarse las manos sea celulosa de color azul. A continuación, te exponemos el principal motivo de este requerimiento. 

 

¿Por qué elegir celulosa de color azul para la industria alimentaria?

 

Si nos paramos a pensar, no existe ningún alimento (al menos en lo que a materia prima se refiere) de color azul. En términos científicos, podemos decir que ningún fruto es de color azul porque los insectos no distinguen este color y, por lo tanto, no podría polinizar las plantas. Por otra parte, solemos asociar el color azul en la alimentación a la toxicidad o a un mal estado de la comida. 

En cualquier caso, esto nos beneficia en lo que a limpieza se refiere. Y es que, si escogemos celulosa de color azul para el secado de las manos después de haber estado manipulando alimentos, podremos ver prácticamente a simple vista si quedan residuos orgánicos. 

Además del color, también deberemos considerar el número de capas, el gramaje o la composición de la celulosa, elementos que la harán más o menos resistente. 

En Papelmatic disponemos de bobinas de celulosa de color azul de carácter industrial y disponibles en diferentes formatos y acabados para adaptarse a las necesidades particulares de cada cliente. 

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