La contaminación cruzada en hospitales supone la principal causa de que se produzcan infecciones nosocomiales, por ello, es tan importante tener localizados los focos para extremar las medidas de higiene y desinfección.

 

La contaminación cruzada es una de las grandes preocupaciones de profesionales y pacientes de hospitales, centros sociosanitarios, centros médicos… Pero, en ocasiones, las fuentes de esta contaminación no son tan obvias. A continuación, te mostramos diez.

 

10 causas de la contaminación cruzada en hospitales

 

1) Cocina. Una carne mal cocinada o una falta de higiene en los platos puede derivar en una transmisión de gérmenes a través de los alimentos.  

2) Manos. Las manos son unas de las principales transmisoras de gérmenes en cualquier entorno. Según varias publicaciones de la OMS, el lavado de manos con agua y jabón ayuda a salvar vidas. 

3) Instrumentos quirúrgicos. Muchas infecciones se producen después de algunas operaciones. Esto denota que gran parte del instrumental quirúrgico no se esteriliza correctamente. 

4) Carro de paradas y bandeja de instrumentos. El carro que se emplea para el transporte de medicamentos o para responder a emergencias puede verse contaminado después de atender cualquier urgencia. Por ello es importante desinfectarlo correctamente. 

5) Teclados de ordenadores. Los espacios entre las teclas de estos dispositivos son auténticos nidos de bacterias. Esto es todavía más peligroso si consideramos el tipo de patógenos que habitan en los hospitales. 

6) Superficies textiles. Los cojines, las sábanas o las cortinas. Todos estos materiales deben no solamente lavarse sino también desinfectarse para evitar la propagación de gérmenes. 

7) Entorno del paciente. Cualquier espacio que haya entrado en contacto con el paciente es susceptible de acumular una gran cantidad de gérmenes. 

8) Informes e historiales médicos. Estos documentos son manipulados por una gran cantidad de personas al día. Para frenar la proliferación de bacterias es importante mantener una higiene de manos constante. 

9) Esparadrapos. Para reducir los riesgos de contaminación cruzada es importante utilizar rollos de esparadrapo pequeños y destinarlos al menor número posible de pacientes. 

10) Equipo de diagnósticos. Para la limpieza de estos aparatos es aconsejable utilizar germicidas. 

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